|
|
|
El Grupo
Written by Skaidan
Por fin, cuando ya sólo quedaban dos o tres rezagados pululando por los pasillos de la facultad, vi el coche de mamá pararse en la acera de enfrente. Sin abrir mi paraguas corrí hacia él y crucé la calle como un loco. Abrí la puerta rápidamente y me metí de un brinco en el coche. Mamá me dio un breve beso en los labios y me dijo que estaba muy guapo con el pelo enmarañado y húmedo por el viento y la lluvia. Mientras mamá aceleraba y me alejaba de la zona universitaria, yo cogí un peine que había en la guantera y me puse en orden el pelo. Luego miré a mamá, que conducía en silencio, con un vestido negro puesto de escote llamativo y, supuse, unas sandalias de tacón alto. Su pelo castaño estaba en orden y le llegaba a la altura de la base del cuello.
-¿Qué tal se te ha dado el día? –me preguntó.
-Un poco pesado, pero he sobrevivido –le contesté. Mamá sonrió.
-Eso ya lo veo –dijo-. Hoy cenaremos en el italiano que nos gusta tanto, ¿qué te parece?
-Genial, me encanta ese sitio. Además, me apetece lasaña –le aseguré.
-Espero que te apetezcan más cosas –se rio.
-Sí, no te quepa duda.
El tráfico estaba imposible a aquella hora en Madrid y encima llovía más fuerte. A través de los cristales sólo se veían las borrosas luces verdes, rojas amarillas y blancas de los otros coches, que circulaban despacio por la Gran Vía. Mi madre siempre se empeñaba en ir por esta ruta suicida en hora punta, pero no había forma de convencerla de lo contrario, porque ella adoraba tomarle el pulso a la ciudad, pasar por su núcleo.
Por fin, al cabo de media hora, llegamos al restaurante, que estaba situado en el barrio de Salamanca. Habíamos dejado el coche en un aparcamiento público subterráneo y habíamos aprovechado que había amainado la lluvia para meternos en el restaurante deprisa. Quitados los abrigos, nos sentamos en una mesa libre que había en un rincón tranquilo y pedimos. Mamá quiso unos canelones y yo me decanté por una buena lasaña, elección que había estado hecha toda la tarde.
Fue una cena larga y tranquila durante la que hablamos de cosas sin especial trascendencia, como mis estudios o el trabajo de mamá. Bueno, no es que no crea que no tenían trascendencia, pero sí eran cosas tan habladas ya que resultaban banales. El caso es que, después de cenar, decidimos ir a tomar una copa a un pub tranquilo de la zona de Chamberí. El frío era más intenso cuando salimos del restaurante italiano y nos dirigimos al aparcamiento.
-El invierno se nos echa encima –comentó mamá, con su abrigo cubriéndola.
-Lo tenemos ya aquí prácticamente –le respondí.
......(cont)
|
|
A MrDouble Production: mrdouble Changes last made on: Sunday PM, Oct 13, 2002 |
|
|
|---|---|---|---|
| Copyright 1996-2002, Mr Double, ALL Rights Reserved | |||
| Stories appearing on this page | |||
| Copyright © 1999-2002, Skaidan , ALL Rights Reserved |